Debate con PO: dictadura del proletariado, soviets y partido (o cómo renegar de la autoorganización)

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En la última Prensa Obrera del 24/01/13, el PO intenta un “respuesta” a la nota publicada en LVO el año pasado (13/12) sobre la definición de dictadura del proletariado que estuvo presente en la presentación de Mi Vida de León Trotsky, ultima publicación del CEIP, con Christian Castillo y Jorge Altamira.

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Dos aclaraciones preliminares

Para empezar, la nota del PO evita y no responde en absoluto el eje de debate que planteamos (ni siquiera pueden citar una vez la nota de LVO, porque evidenciaría sus falsificaciones). Es absurdo su planteo de que rechazamos que la dictadura del proletariado es la organización del proletariado como clase dominante bajo la dirección del partido revolucionario. Por el contrario, el debate que desarrollamos es otro: Altamira planteó que la dictadura del proletariado “no es una arquitectura institucional, donde las decisiones se toman de una u otra manera” – para luego dar la definición ya citada-, a partir de lo cual nos preguntamos “¿debemos entender que la “arquitectura institucional” y la manera en que se toman las decisiones son indiferentes para la constitución de la clase obrera como clase dominante? Y en relación a partido ¿mediante qué instituciones gana y mantiene la dirección del conjunto de la clase, con qué mecanismos?” Este es el eje de la nota de LVO, ausente en la “respuesta” de Prensa Obrera.

Pero si se tomaron tanto tiempo en responder, al menos lo hubiesen aprovechado para escribir algo mejor y ajustado a la realidad y experiencia histórica… A tal punto el PO quiere esquivar el debate (y nada menor, como es el desarrollo de la dictadura del proletariado), que tiene que recurrir a falsificaciones (y brutalidades) históricas (que podrían ser objeto de un post entero) como plantear que la Comuna de París era una organización soviética cuando funcionaba por sufragio universal[i], o tergiversando los hechos de Rusia del 17, Alemania del 23 y China del 27. Para su próxima respuesta, no estaría mal que se detengan a estudiar mejor estos hechos, para hacer un debate un poco más serio.

 

Sobre la dinámica de la dictadura del proletariado y el régimen político

El PO dice “la dictadura del proletariado puede asumir diferentes formas, pero es –antes que nada- el medio político para realizar el programa del partido socialista de la clase obrera: la transición hacia una sociedad sin clases”. La experiencia histórica, y sobre todo la del siglo XX, nos enseñó que esa transición no es tarea fácil, y sobre todo que no se desarrolla evolutivamente ni automáticamente. La revolución rusa tuvo serias dificultades para ese camino, por ser un país atrasado, porque tuvo que enfrentar más de dos años de guerra civil y la primera guerra mundial, porque no se desarrolló la revolución internacional, para nombrar sólo algunas.

Entre el programa revolucionario y la realidad sobre la que actuamos se presentan contradicciones (la experiencia rusa puede dar “cátedra” sobre esto). Hay muchos factores que inciden en cuál será la dinámica de la dictadura del proletariado, que es un estado de transición: o bien avanza hacia su propia abolición en camino al comunismo, o retrocede en sus conquistas y lleva a la restauración del capitalismo. Fue una constante preocupación, desde Marx y Engels, hasta Lenin[ii] y Trotsky, qué forma política debía tener la dictadura del proletariado, pensando en cómo iba a resolverse esa dinámica.

Trotsky en La Revolución Traicionada, plantea “Desde su formación, el régimen de la dictadura del proletariado deja, así, de ser un “Estado” en el viejo sentido de la palaba, es decir, una máquina hecha para mantener en la obediencia a la mayoría del pueblo. Con las armas, la fuerza material pasa inmediatamente a las organizaciones de trabajadores como los soviets. El Estado, como aparato burocrático, comienza a agonizar desde el primer día de la dictadura del proletariado”. [iii]

Aca hay una disyuntiva para la concepción del PO. Si la dictadura del proletariado no es una arquitectura institucional, sino el medio político para realizar el programa del partido. ¿Se “cumplía” el programa bolchevique en la URSS de los ‘30 bajo el stalinismo, incluyendo lo que plantea Trotsky en La revolución traicionada? Si la respuesta es simplemente sí, entonces la pelea de Trotsky por un cambio de régimen político del estado obrero basado en los soviets para defender las conquistas de la revolución fue un “cretinismo soviético”. Si la respuesta es no, entonces no había nada que defender de la URSS, y la clave era sólo la derrota del stanilismo, sin importar si era de la mano de los restauradores del capitalismo. Pero, si la respuesta es que sí y no se aplicaba el programa bolchevique, entonces la pelea de Trotsky fue fundamental para defender y avanzar en las conquistas de la revolución (tanto en el terreno económico, del régimen político, como de la política internacional).

Si es así entonces, como recuerda Matias Maiello en el LVO, para Trotsky no existe un programa revolucionario sin soviets (que podrá adquirir distintas formas, pero el contenido es organismos de auto determinación y auto gobierno de las masas). Entendemos que el PO plantea en su programa la revolución política para estados obreros deformados o burocratizaos. ¿Cómo se llevaría a cabo sino una revolución política en estos estados, si no es con la participación activa y conciente de las masas a través de estos órganos? Sería interesante que si el PO encontró otra forma de hacerlo, lo plantee y desarrolle. La revolución política para Trotsky, ponía por delante a los soviets, para que las masas concientes puedan participar e involucrarse en el destino del Estado Obrero, o avanzar, al decir de Lenin, en un Estado donde hasta las cocineras tomen responsabilidades. Trotsky lo dice claramente “El destino de la URSS como estado socialista dependerá del régimen político que surja para remplazar al bonapartismo stalinista. Sólo la vanguardia revolucionaria del prole­tariado podrá regenerar el sistema soviético si nuevamente se muestra capaz de movilizar a su alrededor a los trabajadores de la ciudad y la aldea.” (ver aca)

Si nos apropiamos de la experiencia histórica de la revolución rusa y la posguerra (donde las revoluciones que se dieron sin organismos de auto organización y auto gobierno de las masas, nacieron burocratizadas), no podemos repetir una definición abstracta de dictadura del proletariado como hace el PO, donde parece olvidar que estos organismos no son ni un capricho ni un fetiche, sino parte constituyente del programa revolucionario para que en ese camino las masas tomen las riendas de su propio destino, para que la dictadura del proletariado avance en la abolición de las clases, del estado, y hasta del propio partido revolucionario (que como instrumento para ese fin mayor, desaparecerá con las clases).

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Fuerza creadora y conciente

La importancia del régimen político en la construcción del socialismo, como también recuerda Maiello en el LVO, para Trotsky reside en una diferencia fundamental con el estado burgués: “A diferencia del capitalismo, el socialismo no se construye mecánicamente, sino conscientemente” (ver aca). El papel del partido revolucionario tiene un rol decisivo en qué régimen político apueste a construir. La dictadura del proletariado no tiene solamente el objetivo de destruir el poder de la burguesía (como plantea el PO[iv]), sino también el de llevar adelante la mejor fusión entre el partido y la clase para potenciar la creación y edificación del socialismo. Así se guiaba el pensamiento y la práctica de Trotsky, hasta en las tareas menos “democratistas” como la creación del poderoso Ejército Rojo, donde era su preocupación que cada obrero y campesino comprenda y sea conciente de las ideas que guiaban su acción, de los obstáculos, y de lo que estaba en juego[v].

Los soviets, como órganos de poder y auto gobierno de la clase en la dictadura del proletariado, permiten que las masas deliberen, resuelvan, creen, actúen, edifiquen, fusionados con el partido, y tienen el objetivo de hacer del socialismo una construcción conciente. Así como previo a la toma del poder en Rusia, el debate en el partido bolchevique no era “soviet o partido” sino “soviet y partido”, en la construcción del socialismo es necesaria esa misma combinación, aunque con otros valores y tareas. Este es un aspecto de por qué el partido no es sólo su programa “en el papel”, sino que el partido es también la fusión con la clase, hacer realidad ese programa, lo que implica “ganarse” al proletariado para sus ideas, así como “ganarse” su confianza y merecerse su dirección. En ese camino el “cómo” llevar a la realidad el programa cumple un papel importante. Porque, como demuestra la experiencia de la revolución rusa, no fue un igual un estado obrero “a través de una lucha abierta de diferentes partidos dentro de los soviets, o a través del monopolio de un partido, o aun a través de la actual concentración de poder en las manos de un solo individuo” (ver aca).

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Soviet y partido

En la nota de LVO, Maiello pregunta al PO ¿mediante qué instituciones gana y mantiene la dirección del conjunto de la clase, con qué mecanismos? La respuesta en Prensa Obrera brilla por su ausencia, aunque intenta dar algunos ejemplos históricos (falsificados), para rechazar esta tarea… Como dijimos, no vamos a ahondar aca en ellos. Por el momento, queremos llamar la atención sobre la cita que hacen de Trotsky del Programa de Transición “Los soviets no están ligados a ningún programa a priori”. Pretenden con ella “explicar” por qué los revolucionarios podríamos prescindir de ellos.

Pero la cita de Trotsky continúa: “Abren sus puertas a todos los explotados (…) Todas las tendencias políticas del proletariado pueden luchar por la dirección de los soviets sobre la base de la más amplia democracia. Es por eso que la consigna de los soviets corona el programa de reivindicaciones transitorias[vi].

En este texto, se hace referencia a los soviets previo a la toma del poder por parte del proletariado, como organizaciones donde se fusionan los explotados en lucha, y se plantea la dualidad de poderes, sea en el terreno de una fábrica, una localidad o un país. Que los soviets no estén ligados a priori a ningún programa, es completamente cierto. Pero eso no los hace prescindibles, sino todo los contrario. Aquí reside la importancia del partido revolucionario: en su capacidad para intervenir en esos organismos  (sean soviets, consejos de fábrica, o de otro tipo) para que sus ideas comiencen a ser tomadas por los trabajadores, que las hagan carne, en lucha política con otras tendencias. Es en estas instancias, como también en la intervención en los sindicatos cuando un partido está anclado en la clase obrera, que el partido revolucionario hace una experiencia con los trabajadores, para que empalmen con las ideas revolucionarias, y se ganan su confianza en la lucha. A las masas no se las convence haciendo buenas campañas electorales, sólo presentándose a elecciones dentro del régimen burgués. Esta es una tarea necesaria para difundir las ideas socialistas, pero auxiliar estratégicamente. Es en la acción, en la lucha de clases y la lucha de tendencias donde se forja la fusión del partido y la clase, no hay atajos[vii]. Actuar audazmente en ellos y alentando organismos de este tipo que tiendan a poner a la clase obrera como sujeto conciente y creador, apostando a la fusión con el programa y el partido revolucionario, no es igual a subordinar el partido a los organismos de la clase, como dice el PO. El partido puede convertirse en una abstracción cuando hace propaganda de un programa, sin poder hacerlo realidad (es decir, sin que sea interiorizado por la clase obrera con su propia experiencia). Por el contrario, esas son tareas ineludibles para todo partido que aspire a ser revolucionario.


[i] Dice el PO: “La Comuna de París ilustra sobre el destino trágico de una dictadura del proletariado y una organización soviética sin partido revolucionario”. Y dice la historia (en palabras de Marx): “La Comuna estaba formada por  los consejos municipales elegidos por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad. Eran responsables y revocables en todo momento.  La mayoría de sus miembros eran, naturalmente, obreros o representantes reconocidos de la clase obrera”. Citado en “El Estado y la revolución” de Lenin, Ed. Nuestra América, 2004. Página 50.

[ii] En El Estado y la revolución, Lenin, plantea que los obreros, luego de conquistar el poder político, destruirán el viejo aparato burocrático, para sustituirlo por uno nuevo formado por los obreros y empleados, “contra cuya transformación en burócratas se tomarán sin dilaciones las medidas analizadas en todo detalle por Marx y Engels: 1) no sólo la elegibilidad, sino revocabilidad en cualquier momento; 2) sueldo no superior al salario de un obrero; 3) inmediata implantación de un sistema en el que todos desempeñen funciones de control y de inspección y todos sean “burócratas” durante algún tiempo, para que, de este modo, nadie pueda convertirse en “burócrata”.” Lenin VI, “El Estado y la revolución”, Ed. Nuestra América, 2004. Pagina.106

[iii] Trotsky, L. “La Revolución Traicionada”, Ed, Antídoto, pagina 56.

[iv] El PO plantea que “La función histórica de la dictadura del proletariado es, por el contrario, la destrucción del poder de la burguesía, no la instalación del reino de la libertad, que solamente se conseguirá con la instalación universal de una sociedad sin clases

[v]No ver en el Ejército más que hombres que se entrenan, maniobran y combaten; es decir, ver sólo sus cuerpos, sus fusiles, ametralladoras y cañones, es tanto como no ver el ejército, porque todo eso es únicamente la forma exterior de otra fuerza, interior. El ejército es fuerte si está cohesionado por ideas interiorizadas (…) Los obreros y campesinos rusos crearían un ejército en breve plazo si comprenden y sienten que tal ejército es necesario para la defensa de las principales conquistas del pueblo trabajador, si esta idea penetra en su conciencia, si cada obrero y campesino conciente da cuenta de que el ejército que le llaman a crear es su propio ejército”. Trotsky, L.”Cómo se armó la revolución” Escritos Militares, selección, Ed. CEIP, 2006. Pagina 250.

[vi] Trotsky, L., “El Programa de Transición”, Ed. CEIP, 2008. Pagina 94

[vii]La dirección de ningún modo es un simple “reflejo” de una clase, o el producto de su propia creación libre. La dirección se forja en el proceso de los choques entre las distintas clases y de las fricciones entre las diferentes capas dentro de una clase dado.” Trotsky, L “Clase, partido y dirección”, Ed. El Yunque, 1975. Página 41.

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  1. Me gustaria que los compañeros me expliquien como todo lo expuesto puede guardar coherencia con la disolucion de la “asablea constituyente de todas las rusias” impuesta por la fuerza por los bocheviques al verse desfavorecidos en la eleccion de delegados a la misma.

    • Compañerx “anónimo”, planteo algunos elementos por la inquietud.
      – la asamblea constituyente surge como necesidad para las masas obreras y campesinas bajo el gobierno de Kerensky, luego de derrocar al zarismo. En ese período, los bolcheviques estuvieron a la cabeza de exigir la inmediata convocatoria a elecciones de la misma, para resolver cuestiones muy importantes como la expropiación a los terratenientes y el reparto de la tierra, o la jornada de 8hs. Pero a la vez que hacían esta exigencia, sostenían que no había que esperar esa convocatoria para avanzar en esas medidas (que dilataba el gobierno provisional para no atacar los intereses de terratenientes y la burguesía), por eso a la vez apostaban a fortalecer los soviets, donde incluso los bolcheviques eran minoría en un principio. Fue el fortalecimiento de los soviets y la dirección de los bolcheviques, lo que termina de resolver la dualidad de poderes que surge luego de febrero, a favor de los explotados y no de la burguesía.
      – la asamblea constituyente se termina convocando para noviembre de 1917 (luego de la toma del poder). ¿Por qué su disolución? La más importante es que una forma superadora de democracia de los explotados se había fortalecido al calor de la experiencia y la lucha en esos meses: los soviets. Cuando hablamos de democracia, no lo decimos en los términos del parlamentarismo burgués (que es formal), sino en la democracia de los explotados. Los soviets se transformaron en el gobierno de los obreros, campesinos y soldados, elegidos en sus lugares de trabajo, en forma revocable. ¿Por qué mantener una asamblea constituyente que estaba compuesta también por aquellos que, como Kerensky o los cadetes, no querían atacar el poder de terratenientes y de la burguesía? Por el contrario, los soviets, inmediatamente luego de la toma del poder, avanzan en las medidas más acuciantes como la expropiación de los terratenientes y el reparto de la tierra (que el gobierno provisional no había tomado en 9 meses!), entre otras. En la asamblea constituyente estaban muchos de los que querían defender a la burguesía. Por otro lado, la relación de fuerzas que expresaba la asamblea constituyente había quedado caduca como demostraron los acontecimientos (en los soviets se expresaban más rápido los cambios de estado de ánimo de las masas, justamente por ser más democráticos y estar ligados permanentemente con ellas). Anónimo, teniendo en cuenta estas cuestiones, sigue creyendo que fue un error de los bolcheviques avanzar en el estado obrero bajo el gobierno de los soviets? Si sigue creyendo que es incoherente con lo que planteo en el post, sería bueno (y bienvenido) que lo desarrolle. Es interesante la discusión, porque nuestra generación está “moldeada” por años de democracia burguesa, y la experiencia rusa muestra algo totalmente superador (inconcebible para liberales y burgueses de toda calaña).
      Una última cuestión: me parece una duda absolutamente legítima la que plantea, pero no puedo dejar de decirle que históricamente, todos aquellos que se opusieron a la revolución rusa y sus conquistas, suelen tomar aislada o formalmente la disolución de la asamblea constituyente, para plantear que allí estaba el gérmen de un supuesto autoritarismo de los bolcheviques. Fue precisamente esto lo que plantearon desde el propio Kerensky que defendió a capa y espada los intereses burgueses, los mencheviques, y hasta Kautsky que terminó “pasándonse de bando”. Para tener cuenta.
      Saludos, Jesica

      • Compañera Jesica: No entiendo es por que el gobierno bolchevique emergente, consciente del desarrollo de una “forma superadora de democracia de los explotados” en palabras tuyas no cancela la elección de la asamblea constituyente directamente, y no disolverla después de consumada la misma y a la vista de la victoria de los socialistas revolucionarios. Saludos.

      • Creo que los fundamentos están dados. Cuál es el problema puntual que planteas? Cómo se debería haber actuado para vos frente a la emergencia de una forma superadora de gobierno con los soviets,y frente a una asamblea constituyente donde estaban muchos de los enemigos de la revolución?

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